La conocí hace dos meses.
Era viernes, tenía que viajar a monterrey pero preferí quedarme y salir al día siguiente. No tenía nada que hacer. Decidí Salir
Ella, iba con dos primas. Yo, fui solo.
La vi al entrar, cabellera larga negra con tinte rojo, blusa negra corta pegada al cuerpo, mostraba su estomago plano, con piercing al ombligo, pantalones negros entallados. Yo, yo que se, como iba yo es lo de menos. Después supe que tenia 22 años, se llamaba, que importa el nombre, eso es lo de menos
Me llamó la atención y a la vez no me sentía con la suficiente confianza como para sacarle platica. Me quede en mi mesa sentado tomando una cerveza. Después de un rato de pararme a bailar con dos chavas y volverme a sentar y ver que ella hacia lo mismo me anime a sacarle platica, creo que la cerveza me dio valor. Me acerque y la invite a bailar. Me dijo que si. La lleve a la pista y estuvimos bailando y platicando. No se que cosa le conté pero la hice reír, no se si de mi o conmigo, empecé a coquetear con ella, bailando la mire a los ojos y le sonreí, acerque mi rostro al de ella y me volvía a alejar sonriendo, jugando, mi mano en su espalda a la altura de su cintura, la fui acercando a mi, y empezamos a movernos cada vez mas lentamente, mi cadera se movía junto con la de ella. Llego un momento en que estábamos cerca, podía sentir sus senos rozando pecho, ella no traía nada debajo de la blusa, sentí mas que ver como sus pezones se iban levantando conforme me rozaban y se alejaba un poco de mi. Y yo la volvía a acercar de manera suave, me gustaba la sensación. Se me olvido que estábamos bailando y que había gente alrededor de nosotros. Ella mirándome de manera coqueta y sonriendo se puso de espaldas a mi para bailar así, puse mi mano sobre la piel de sus estomago acariciándola con la punta de los dedos, sintiendo su sudor, mientras mi rostro respiraba sobre su cuello, sobre su oreja, ella levanto su nalgas levemente y la puso sobre mi vientre, sintió mi excitación por debajo del pantalón., moviendo su cadera para excitarme mas.
En eso llego una de sus primas a decirle algo, no se que fue, pero ella quiso sentarse. Me senté en su mesa y empezamos a platicar los 4, me puse a cotorrear con sus primas y por debajo de la mesa la tome de su pierna, ella solo me puso la mano sobre la mía y así estuvimos riéndonos y cotorreando unos minutos. Le pregunte que si quería tomar algo y que me acompañara a la barra. Dejamos a las primas en la mesa y pedimos las bebidas. Pedí hielo en un vaso aparte y le pregunte que si quería un hielo, me dijo que si, puse un pedazo pequeño de hielo entre mis labios y me acerque a besarla. Ella me siguió el juego y estuvimos jugando con el hielo entre nuestros labios. Este se derritió en seguida.
Regresamos a su mesa. Se tenían que ir, me dio su teléfono y se despidió.
Ese fin de semana me fui a Monterrey, regrese a México el Lunes y le hable entre semana, la invite a salir, no podía, le hable el fin de semana para ver si salíamos, no podía, pero quedamos de vernos el lunes en la tarde. Casi una semana y media después de conocernos
El Siguiente lunes me salí de mi trabajo temprano, quedamos de vernos en un lugar de comida rápida en una plaza entre su casa y mi trabajo.
Llegue primero, después de un tiempo en que pensé que no iba a llegar, llegó ella, llevaba puesta una falda corta y una blusa sin mangas, debajo de la blusa nada, eso lo podía notar. Pero con su aspecto sexy se veía nerviosa. Le dije que fuéramos a comer, me dijo que no, le dije que si íbamos a un bar y me dijo que no, me dijo que fuéramos a un lugar en el que pudiéramos estar solos. Nos fuimos a un hotel.
Entrando al hotel me acerque a ella por la espalda y le bese en el cuello, me dijo que quería hablar de algo conmigo antes de cualquier cosa. Era casada, tenia 4 años de casada, se caso joven, a los 18. Que si me importaba!. En ese momento no me hubiera importada aunque tuviera 10 hijos, quería estar con ella.
Me dijo que se iba a cambiar, que la esperara, empezó a caminar hacia el baño, a medio camino dejo caer su falda. Tanga blanca que hacia contraste con su piel aperlada. Un hilo, y las nalgas de ella preciosas, redondas, firmes. Se dio la media vuelta y pude ver sus senos suaves, sus pezones rosados y levantados, Quiero lamerlos, pero me espero, se acerca a mí, me da un beso mientras mis manos van a su espalda y empiezan a bajar para probar esa firmeza de sus nalgas, de sus piernas.
Se agacha frente a mí, me abre el cierre del pantalon, y acercá sus labios a mi miembro que asoma por sobre de mi ropa interior, expectante.
Tres horas después nos despedimos, ella tiene que regresar a su casa, con su marido y yo, yo que se, eso es lo de menos, en ese momento me siento perdido en otro mundo.
Después de eso, han habido mas tardes, todas excelentes
Que si me importaba si era casada.
No, no me importa. Ha valido la pena las tardes que hemos pasado juntos.